«TURQUIA Y LAS RELACIONES CON EL BLOQUE OCCIDENTAL»

Este es el título del artículo más reciente que he publicado en el sitio web de la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE) del Ministerio de Defensa Nacional de Chile, en concreto en la sección “Columna de Opinión”, el 17 de noviembre de 2017. El ensayo examina el estado más reciente de las relaciones de Turquía con sus aliados occidentales y las crecientes desavenencias con los Estados Unidos, la Unión Europea y Alemania, que han llevado en el caso alemán a la retirada definitiva de las tropas desplegadas en territorio turco y su redespliegue en Jordania. De las declaraciones del Presidente Erdogan y de otros responsables políticos turcos se deduce el hartazgo hacia los gobiernos occidentales por las continuas desavenencias acentuadas después del frustrado golpe militar del año pasado, lo que ha hecho que se aproximen de forma creciente a Rusia y a China, como potencias equilibradoras de un inexistente régimen de seguridad en Oriente Medio profundamente desestabilizado por la fragilidad estatal desde las denominadas “primaveras árabes”. Estas potencias parecen aportar soluciones donde el Bloque Occidental no es capaz de superar el reto impuesto por organizaciones terroristas yihadistas que no dudaron –y consiguieron, al menos temporalmente- en proclamarse en entes territoriales estatales y ejercer funciones propias como el monopolio de la fuerza en el territorio, la administración de justicia basada en la ley islámica, la recaudación de impuestos y el control de la población sometida bajo su poder. Y no hablamos exclusivamente del autoproclamado “Estado Islámico” en Siria e Irak, sino también de algunas franquicias de Al-Qaeda como el Frente Al-Nusra o Al-Qaeda en la Península Arábiga o las mismas organizaciones nacionalistas kurdas –como denuncia insistentemente el gobierno turco- por mencionar los grupos que continúan actualmente ejerciendo la violencia en sus respectivos territorios.
El ensayo comienza: “El pasado 27 de septiembre de 2017 el Ministro turco para Asuntos Europeos, Omer Çelik, impartió una conferencia en Madrid que, sin lugar a dudas, fue exitosa, sobre las bondades, ventajas y conveniencias de una unión estrecha entre Turquía y la Unión Europea (UE), relación cuya etapa final debía ser la integración turca en el sistema comunitario como miembro de pleno derecho. La conferencia tenía por título “El futuro: Europa y las relaciones Turquía-Unión Europea”. En su intervención el Ministro Çelik alabó el éxito de la UE como organización supranacional europea destinada a hacer posible una paz permanente en el continente, pero también dejó claro que la plenitud europea no se podía conseguir sin la integración de Turquía, país europeo, democrático y comprometido con la paz y la seguridad común, lo que sin duda ha cumplido hasta ahora en el marco de la Alianza Atlántica.” Leer más

Referencia bibliográfica completa: Pérez Gil, L.: “Turquía y las relaciones con el Bloque occidental”, Columna de Opinión ANEPE, 17 de noviembre de 2017, disponible aquí.

PRIMER A330MRTT FRANCÉS EN VUELO

Foto: web de Airbus Defence

En la entrada titulada LA RENOVACION DE LAS CAPACIDADES DE PROYECCIÓN ESTRATÉGICA DEL ARMÉE DE L´AIR de julio de 2013 comentamos la decisión del gobierno francés de acudir a la industria aeronáutica con la finalidad de adquirir un número importantes de aviones de repostaje en vuelo destinados a sustituir a la flota de catorce C-135FR y KC-135R de origen americano en servicio que estaban llegando a límite de su vida operativa. Hay que tener en cuenta que se trata de un componente esencial de la Fuerza de Disuasión Nuclear de Francia pues es el encargado de las tareas de repostaje en vuelo en favor de la fuerza aérea de ataque nuclear, denominadas Fuerzas Nucleares Estratégicas (FAS), formada por dos escuadrones de cazabombarderos Mirage-2000N (base aérea 125 Istres) y Rafale F3 (base aérea 113 Saint Dizier) con capacidad para lanzar misiles de crucero con carga nuclear ASMP-A. Por tanto, la actualización de la flota de aviones de repostaje era –y sigue siendo- una necesidad perentoria para la defensa nacional. Sin embargo, el proceso de renovación se ha alargado excesivamente debido a las restricciones presupuestarias impuestas por los sucesivos gobiernos del Presidente Hollande en medio de la crisis económica y financiera para poder cumplir con los requisitos de déficit público establecidos en los Tratados fundacionales de la Unión Europea. Aunque por esas fechas los responsables políticos y militares de la defensa consideraban un número entre doce y catorce aviones A330MRTT, como se puso de manifiesto durante la visita del Ministro de Defensa J.-Y. Le Drian a la factoría de EADS –ahora Airbus Defence and Space- en Getafe (Madrid, España) en octubre de 2012. Estas aspiraciones se vieron satisfechas el 20 de noviembre de 2014 cuando se anunció la autorización del gobierno francés para proceder a la compra de doce aviones A330-200 por un importe de 3.000 millones de euros, que serían configurados a la variante Multi Role Tanker Transport (MRTT) en Getafe.
Conforme a los plazos establecidos en el contrato firmado entre la DGA y Airbus, el 7 de septiembre de 2017 realizó su primer vuelo el que será también el primer avión de transporte y repostaje en vuelo Airbus A300MRTT Phénix del Armée de l´Air. Se trata de un avión de línea construido en la fábrica de Airbus de Toulouse (Francia) y que, posteriormente, ha sido modificado al estándar MRTT en la planta de Getafe, donde se le han instalado los sistemas correspondientes a una pértiga central de reabastecimiento ARBS en el fuselaje posterior y dos tanques de reabastecimiento Cobham 905E bajo las alas, con una capacidad para poder transferir en vuelo hasta 111 toneladas de combustible. Además, la variante francesa dispone de capacidad para transportar 272 pasajeros y puede ser modificado rápidamente para evacuación sanitaria. Según informó la compañía el vuelo inaugural tuvo una duración de tres horas y veinticinco minutos durante el que se analizaron todos los parámetros programados. Este avión corresponde al segundo estándar de configuración de vuelo que incorpora modificaciones estructurales y mejoras aerodinámicas que conllevan una reducción del consumo de combustible un uno por ciento, nuevos ordenadores para la aviónica y sistemas militares mejorados. Una vez que concluyan los ensayos de vuelo y el avión sea pintado y reciba los colores nacionales será entregado en 2018 al Grupo de Reabastecimiento en Vuelo 02.091 “Bretagne” en la base aérea 125 de Istres que agrupa la flota de aviones de transporte estratégico francesa; se entregará otro avión en 2019 y posteriormente de uno a dos aviones anuales hasta completar el programa.
No obstante, a principios de noviembre de 2017 se anunció la intención del Ministerio de Defensa francés de adquirir seis aviones más con los que renovar completamente la flota de aeronaves de repostaje en vuelo y transporte militar estratégico actualmente en servicio; según informó el Jefe del Estado Mayor del Armée de l´Air, general André Lanata, ante la Comisión de Defensa de la Asamblea Nacional: “un aumento en el objetivo de adquisición de aparatos MRTT para el reabastecimiento de combustible y el transporte estratégico multipropósito será indispensable para cubrir todas las necesidades de la fuerza aérea de ataque nuclear, la aviación de combate y el transporte estratégico. Me parece necesaria una revisión del objetivo final del MRTT hasta las dieciocho aeronaves teniendo en cuenta los compromisos señalados”. En esta comparecencia el general Lanata destacó la necesidad de acelerar las fechas de entrega de los aviones ya contratados –nueve en firme hasta ahora- debido al elevado coste de mantenimiento de los viejos C-135FR y KC-135R en servicio.
Hay que tener en cuenta que actualmente ya operan en el mundo veintiocho aviones A330MRTT en cuatro fuerzas aéreas –Gran Bretaña, Arabia Saudí, Australia y Emiratos Árabes- para una cartera de pedidos de cincuenta y un aviones para ocho países. Se trata, sin duda, del mejor avión existente en el mercado para llevar a cabo las tareas encomendadas como se puso de manifiesto cuando ganó el concurso para el nuevo “tanquero” de la USAF y que, posteriormente, la Administración Obama desechó a favor del menos capaz Boeing KC-46 por motivaciones de política interna -las características del A330MRTT se encuentran en el sitio web de Airbus-.
Por eso, tenemos “suspiros de España”, ya que, tras la baja de los B-707 del 45 Grupo, el Ejército del Aire necesita de forma más imperiosa si cabe disponer de nuevos aviones de transporte estratégico que puedan asumir también el role de repostaje a otros aviones de transporte o de combate en los despliegues transoceánicos o más allá de las fronteras europeas, como ya también apuntamos en la entrada titulada MORENÉS TAMBIÉN SUSPIRA POR EL A330MRTT, reseñando varias intervenciones del anterior Ministro de Defensa y los planes de adquisición prioritarios del Jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire que tampoco terminan de concretarse por consideraciones financieras.
Hay que tener presente que tras la salida del Reino Unido, Francia será el único país de la Unión Europea con armas nucleares y es también el único que ostente un asiento como miembro permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Por ello, el documento Revue Stratégique de défense et de sécurité nationale aprobado por el Presidente Macron el 13 de octubre de 2017  insiste en la necesidad de reforzar la libertad de acción renovando los componentes de la disuasión nuclear. de este modo, aunque se están produciendo iniciativas europeas que tratan de unificar las capacidades de dos o más países en transporte estratégico o de repostaje en vuelo en el marco de las denominadas "cooperaciones reforzadas de defensa" -como, por ejemplo, el Mando Europeo de Transporte o el Programa Conjunto liderado por Holanda para la compra y explotación de una flota común de aviones A330MRTT-, Francia da los pasos necesarios para renovar su flota de aviones de repostaje en vuelo asegurándose poder mantener la autonomía nacional en esta materia. Esto es así porque, a diferencia del resto de socios europeos, Francia posee una fuerza aérea de ataque nuclear como componente de la Force de Frappe que le concede la capacidad de ocasionar daños de proporciones catastróficas a cualquier potencial adversario ya que las armas nucleares son la garantía última de su seguridad, y no está dispuesta a renunciar a ella, por mucho Plan de Acción de Defensa Europea o Declaración de Varsovia de cooperación OTAN-Unión Europea que pueda acordar con el resto de los socios o aliados.

LA PRIMERA CENTRAL NUCLEAR CIVIL FLOTANTE

A principios de octubre de 2017 las autoridades regionales de la remota ciudad ártica de Pevek, situada en la península de Chukotka en el Extremo Oriente ruso cerca del estrecho de Bering, junto con los representantes de la corporación estatal Rosatom, inauguraron oficialmente los trabajos de construcción de la infraestructura portuaria que acogerá la primera central nuclear civil flotante de la historia. Al mismo tiempo, se inició la construcción de la necesaria infraestructura terrestre que requerirá, entre otras obras el tendido de doscientos treinta y cinco kilómetros de líneas de alta tensión que permitirá conectarse con la central nuclear de Bilibino, que, de este modo, podrá ser gradualmente retirada de servicio a partir de 2019. Además, las autoridades regionales han planteado la necesidad de construir un nuevo aeropuerto que pueda dar servicio al personal y equipos que requerirán las nuevas infraestructuras, lo que plantearon como una demanda básica al Primer Ministro Medvedev en una reunión celebrada en Murmansk en el mes de abril de 2017 a la que asistieron todos los gobernadores de las regiones del norte de Rusia.

Para acometer estos trabajos, en septiembre pasado tres barcos de transporte descargaron seis mil toneladas de materiales de construcción en Pevek, lo que permitirá que puedan continuar en el período invernal, ya que el año pasado otros tres barcos que transportaron materiales quedaron bloqueados en puerto durante todo el invierno.
La nueva central nuclear flotante  “Académico Lomonosov” , que se construye actualmente en los Astilleros del Báltico en San Petersburgo, es un proyecto prioritario del gobierno ruso destinado a potenciar el desarrollo de las regiones del Extremo Oriente ártico y debe servir para impulsar nuevos proyectos industriales como la mina de cobre de Peschanka, que tendrá una producción estimada de un millón doscientas mil toneladas anuales en 2020. La central nuclear está equipada con dos reactores atómicos KLT-40 con capacidad para producir setenta megavatios de energía eléctrica, lo que es suficiente para suministrar a una ciudad de 200.000 habitantes –Pevek tiene en la actualidad una población de 4.500 personas-. El proceso de construcción y puesta en marcha de la nueva central nuclear flotante no ha estado exento de polémica tanto dentro como fuera de Rusia. Así, debido a las presiones de los gobiernos de los Estados bálticos y de Noruega, Rosatom anunció en julio de 2017 que en cuanto se termine su construcción, la central nuclear “Académico Lomonosov” será remolcada desde el mar Báltico hasta la ciudad de Murmansk, en la península de Kola, para proceder a la carga del combustible nuclear, lo que debe tener lugar durante la primera mitad de 2018. Esto supone que no se pondrán a prueba los reactores atómicos antes de ser remolcada al norte respondiendo a las protestas de grupos medioambientales y de los gobiernos de la región. Hay que tener en cuenta que en Múrmansk se encuentra el puerto base de la flota de rompehielos nucleares de la Atomflot y, por tanto, cuenta con la infraestructura necesaria para cargar y recargar el combustible nuclear para los reactores atómicos marítimos, incluidos los KLT-40 que son una versión modificada de los que equipan a los rompehielos nucleares civiles.
Posteriormente, la central “Académico Lomonosov” navegará a lo largo de la ruta del norte hasta Pevek en el Extremo Oriente ártico, a donde deberá llegar en septiembre de 2019 y la producción de energía eléctrica se iniciará a finales de ese mismo año. Según se ha informado en diferentes medios, Rosatom tiene planes para construir más centrales nucleares de este tipo, que se destinarán tanto a prestar servicio en las regiones polares de Rusia como se podrán alquilar a otros países con necesidades similares.

“GLOBAL THUNDER”, ENTRENANDO EL PODERÍO DE ATAQUE GLOBAL

El Mando Estratégico de los Estados Unidos (STRATCOM) anunció que el lunes 30 de octubre de 2017 el inicio del ejercicio anual de las fuerzas nucleares estratégicas denominado “Global Thunder”, lo que venía a ser la respuesta al ejercicio  de guerra nuclear global llevado a cabo por las Fuerzas de Disuasión Nuclear de Rusia cuatro día antes, y del que nos ocupamos en la entrada del blog EJERCICIO DE GUERRA NUCLEAR GLOBAL. El planeamiento y desarrollo de “Global Thunder” responde a la necesidad de adiestrar a los diferentes componentes de la defensa estratégica de los Estados Unidos y a evaluar la preparación operativa conjunta de todas las fuerzas del Mando Estratégico con capacidad de combate nuclear, en particular los sistemas de vigilancia y reconocimiento, incluidas las fuerzas espaciales,  los sistemas de mando y control estratégico, las fuerzas de ataque global, la defensa antimisiles y las capacidades del mando de ciberdefensa en caso de enfrentamiento nuclear total. Durante el ejercicio se simularon distintas amenazas estratégicas que involucraron todas las capacidades del Mando Estratégico: las Fuerzas Espaciales y las fuerzas de bombarderos de la 8ª Fuerza Aérea y de misiles de la 20ª Fuerza Aérea, que conforman ambas el Mando de Ataque Global creado en agosto de 2009. Como precisó el comandante del STRATCOM, general John Hyten: “necesitamos integrar nuestras capacidades estratégicas para lograr efectos de multidominio contra cualquier adversario, en cualquier parte del mundo en cualquier momento”. Precisamente, el fin de semana anterior un bombardero con capacidad nuclear B-2 de la 509ª Ala de Bombardeo con base en Whiteman, Missouri, llevó a cabo un vuelo de largo alcance sobre el océano Pacífico con la finalidad de reiterar el compromiso de los Estados Unidos con sus aliados de la región, en particular con Japón y Corea del Sur, frente a las amenazas del autodestructivo régimen norcoreano de Kim Jon-un. Según un comunicado del STRATCOM de 30 de octubre de 2017 las misiones de este tipo “convalidan nuestra capacidad permanente de ataque global y son una demostración visible del compromiso con nuestros aliados y mejoran la seguridad en la región.” El inicio del ejercicio se comunicó previamente al gobierno ruso en cumplimiento de las cláusulas de información previstas en el Tratado START de 10 de abril de 2010 según comunicó el portavoz del STRATCOM Brian Maguire: “de acuerdo con las disposiciones del Tratado START III, los Estados Unidos y Rusia están obligados a notificarse mutuamente sobre los principales ejercicios nucleares, por lo que Rusia fue informada sobre estas maniobras de antemano.” Estos ensayos globales de las dos superpotencias son indispensables en dos sentidos: por un lado, para verificar las capacidades defensivas de forma rápida, real, efectiva y consistente; y, por otro lado, para que ambas queden suficientemente convencidas de la necesidad y urgencia del equilibro sistémico mantenido y constante. Esa es la base y el fundamento de la paz, es el régimen verdadero, implícito y parcialmente explícito con el que hemos vivido desde 1945 y con el que el sistema puede mantenerse. Sin embargo, China no fue alertada previamente ya que no existe ningún acuerdo bilateral que imponga dicha obligación. Ahora bien, el Presidente Xi Jinping afirma que su país será la única superpotencia en 2050. Será o no verdad o será o no posible, pero el sistema internacional cuenta ya con tres estructuras de poder, y China ha de integrarse, de grado, en el sistema multiequilibrio. Porque, es precisamente la tercera superpotencia en juego, a la que se debe convencer –o quizás sea ¿presionar?- definitivamente para que produzca un cambio de régimen en Corea del Norte que lleve la paz y la seguridad a esa región del mundo. En esta línea es donde se inscribe la gira del Presidente Trump a Asia a principios de noviembre que le llevará a Tokio (5 de noviembre), Seúl (6 de noviembre) y Beijing (8 de noviembre) para, posteriormente, participar en las cumbres de ASEAN en Vietnam y Filipinas (10 y 12 de noviembre respectivamente). Pero hay que tener en cuenta que Corea del Norte no es el enemigo a batir, no es una alteración profunda del sistema, es una variable que demuestra que los regímenes implícitos se mantienen mientras cuenten con vías de escape de la tensión manteniendo inalterado el núcleo. Es deseable que no surjan, pero el régimen está pensado para soportarlo y solucionarlo. Por eso, diplomáticamente, es la vía para solucionar el conflicto coreano: no el uso de la fuerza como se está enfatizando recientemente -de hecho, el sistema lo soporta y puede obviar sus potenciales consecuencias dramáticas- sino la utilización de la diplomacia, para lo que es indispensable el concurso del tercer actor: China. En consecuencia, la variable Corea del Norte es un asunto negociable con la intervención decidida de China, aplicando circunstancialmente el paradigma de la interdependencia, con lo que se consigue la incorporación plena del tercer gran factor del sistema y la eliminación de una variable que, aunque siempre es soportable, mejor sería despejarla por medios pacíficos que afiancen el sistema, incorporen plenamente al tercer factor y hagan comprobable la existencia real del régimen que mantienen al sistema global


"Thunderstruck", de AC/DC para amenizar la entrada. 

EJERCICIO DE GUERRA NUCLEAR GLOBAL


El Ministerio de Defensa ruso anunció el 16 de octubre de 2017 que procedería a establecer determinadas limitaciones a la navegación marítima y aérea en los mares de Barents, Kara y Okhotsk desde el 17 hasta el 30 de octubre. Dos días después la Administración Portuaria del Noroeste de Rusia emitió una alerta por “lanzamiento de misiles” que publicó en el portal de la misma agencia.
Resultaba evidente que estas restricciones a la navegación comercial estaban relacionadas con el desarrollo de algún tipo de ejercicio a gran escala y que, por las fechas de las que se trataba, tenía que ser, sin lugar a dudas, el ejercicio de guerra nuclear global que programa cada año el Estado Mayor General ruso. Pasaron los días del mes de octubre y no sucedía ningún acontecimiento a gran escala, más allá del lanzamiento de un misil Granit por parte de un submarino nuclear ruso en el mar de Barents contra un objetivo situado en la isla de Nueva Zembla. Sin embargo, las restricciones que se habían impuesto afectaban a amplios espacios del territorio ruso tanto en el norte de Europa como en el Pacífico Norte. Por fin, el 26 de octubre de 2017 se llevó a cabo la parte práctica del ejercicio anual de guerra nuclear global bajo el mando directo del Presidente Putin y que implicó a los tres compontes de la Fuerza de Disuasión Nuclear de Rusia: las Fuerzas Coheteriles Estratégicas (RVSN), las Fuerzas Submarinas Estratégicas y la Aviación de Largo Alcance (DA). Como hemos explicado en este blog en ocasiones anteriores, estos ejercicios sirven para validar los sistemas de mando y control que se diseminan desde la cúspide del Poder Político hasta los mandos operativos, esto es, los comandantes de los sistemas de misiles terrestres tanto móviles como en silos, los comandantes de los submarinos nucleares estratégicos (SSBN) o de los bombarderos estratégicos, y la operatividad de los diferentes sistemas de lanzamiento de armas nucleares estratégicas.
De este modo, a la orden de activación dada por el Estado Mayor General siguió el despliegue operativo de las fuerzas terrestres, navales y aéreas implicadas, y cuando el Presidente Putin dio la orden –“el propio comandante supremo lanzó cuatro misiles balísticos” informó el portavoz presidencial Dmitry Peskov-  se procedió al lanzamiento de un cohete Topol sobre sistema móvil (TEL) de las RVSN desde el cosmódromo de Plesetsk situado en la región de Arkhangelsk, en el norte de la Rusia europea, cuya ojiva inerte batió un objetivo situado en el polígono de Kura, en la península de Kamchatka. Con poca variación de tiempo sendos SSBN en posición de inmersión en los mares de Barents, al norte de la Rusia europea, y de Okhotsk, en el Pacífico norte más allá de la península de Kamchatka, efectuaron el lanzamiento de tres SLBM, uno por parte de un SSBN de la Flota del Norte y los otros dos por un SSBN de la Flota del Pacífico, y que alcanzaron los objetivos programados en los polígonos de Kura y Chiza, respectivamente. Bombarderos Tu-160, Tu-95MS y Tu-22M3 de la DA, que habían despegado de las bases de Engels, Ukrankia y Shaykovka, y que se encontraban en vuelo desde la orden de activación dada por el Estado Mayor General, dispararon varios misiles de crucero Kh-101 y Kh-555 contra objetivos situados en los polígonos de Kura, Pemboi (República de Komi) y Teretka (Kazakhistán). El Ministerio de Defensa precisó que “las tareas de entrenamiento se han desarrollado plenamente, todos los objetivos han sido batidos con éxito” (en el sitio web del Ministerio de Defensa). Como se ha dicho en medios especializados, se trata del mayor ejercicio de las Fuerzas Nucleares Estratégicas realizado en Rusia desde el final de la Guerra Fría por el volumen de fuerzas implicadas y el número de lanzamientos efectuados.
Hay que recordar que el reciente documento Russia Military Power, publicado con la Oficina de Inteligencia de Defensa de los Estados Unidos, dedica una parte especial a analizar el proceso de decisiones que lleva aparejado el lanzamiento de las armas nucleares rusas -véase la entrada del blog "RUSSIA MILITARY POWER 2017"- .
Ya sabemos que en marzo de 2018 los Estados Unidos y Rusia deben cumplir definitivamente las limitaciones cuantitativas acordadas en el Tratado START de 10 de abril de 2010 y que una conferencia de Estados acordó en el seno de las Naciones Unidas un nuevo Tratado sobre la Prohibición de Armas Nucleares el 7 de julio de 2017, pero las grandes potencias como miembros del sistema estratégico global están a lo que están: garantizar la estabilidad estratégica y la no proliferación.  

SOBRE EL CONCEPTO DE GUERRA IRRESTRICTA

El profesor Cristián Faundes, investigador en temas de seguridad y defensa, ha dedicado una parte sustancial de su trayectoria académica al estudio y análisis de las nuevas formas de conflicto de la posguerra fría, esa etapa de las relaciones internacionales que muchos científicos políticos denominan posmoderna, y entre ellas, sin duda, lo que ha desarrollado con mayor empeño teórico es el concepto de “guerra irrestricta”, también denominada “guerra sin límites”, y que se trata de un concepto diferente a los de “guerra híbrida” o “guerra asimétrica”, y que sin duda es asumido en la asertiva Doctrina Gerasimov que aplica Rusia.
El concepto de guerra irrestricta fue desarrollado en 1999 por Q. Liang y W. Xiangsui, dos coroneles del Ejército Popular chino, y que se publicó en Occidente en 2002 con el título de Unrestricted warfare. China´s master Plan to Destroy America (Pan American Publishing. Panamá, 2002; traducción posterior al francés como La guerre hors limites. Rivages. París, 2003). Los principios de la guerra irrestricta se basan en la ausencia de reglas, en la expansión de la guerra fuera de los campos de batalla clásicos, abarcando las cinco dimensiones del conflicto actual, el empleo de métodos coercitivos que se aplican a todos los ámbitos del potencial adversario y el uso masivo de las tecnologías de la sociedad de la información, incluidos los ciberataques masivos a los sectores económicos, financieros y empresariales, y la ciberguerra. El profesor Faundes ha dedicado a su estudio trabajos significativos como son “Sobre los principios de la guerra irrestricta” (Cuadernos de Difusión del Pensamiento de Estado Mayor núm. 30, 2009, pp. 34-45), primer acceso que tuve a los estudios teóricos que desarrollaba Faundes sobre el tema y que me ilustró en posteriores conversaciones académicas de gran calado teórico y conceptual; sus avances teóricos se plasmaron a continuación en un trabajo de mayor entidad al publicarse su tesis de magister en seguridad y defensa en 2010: Desde la guerra total a la guerra irrestricta. La deconstrucción de un concepto (Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos. Santiago de Chile, 2010).
Ahora, en 2017 publica en España La deconstrucción de la guerra total y la irrupción de la guerra irrestricta. Punto de quiebre estratégico en el escenario internacional (Ministerio de Defensa. Madrid, 2017) donde condensa todo su pensamiento teórico sobre el tema. En esta obra el profesor Faundes desarrolla en profundidad el concepto de guerra irrestricta comparándolo con el de guerra total, ya establecido por Clausewitz en su obra clásica De la Guerra (1831) con la finalidad de verificar si nos hallamos ante un nuevo modelo estratégico. Tras un análisis exhaustivo que compara ambos conceptos en los primeros capítulos, el autor llega a la conclusión de que nos enfrentamos a un nuevo escenario en el pensamiento estratégico.
Referencia bibliográfica completa: FAUNDES, C.: La deconstrucción de la guerra total y la irrupción de la guerra irrestricta. Punto de quiebre estratégico en el escenario internacional. Ministerio de Defensa. Madrid, 2017.
El libro se encuentra disponible en Publicaciones de Defensa del Ministerio de Defensa de España.

ESTADO DE LOS ARSENALES NUCLEARES DE LAS GRANDES POTENCIAS A 1 DE SEPTIEMBRE DE 2017

El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha publicado nuevamente los datos cuantitativos de los arsenales estratégicos de las dos grandes potencias a 1 de septiembre de 2017 conforme a las estipulaciones de intercambio de información y publicidad establecidas en el Tratado de Armas Estratégicas (nuevo START)  de 10 abril de 2010. Previamente debemos recordar que este tratado entró en vigor el 5 de febrero de 2011 después de que se superaran los procesos de ratificación nacionales respectivos –información disponible AQUÍ-. Este dato es fundamental, porque los límites cuantitativos que establece el propio Tratado deben cumplirse a más tarde en la próxima fecha de intercambio de información, esto es, a 1 de marzo de 2018. Los límites cuantitativos que establecieron las partes al final del período inicial de siete años –la vigencia del tratado es de diez años prorrogable- son: 1.550 ojivas nucleares para vectores de lanzamiento estratégico (ICBM, SLBM y bombarderos estratégicos), 800 sistemas de lanzamiento disponibles y 700 de ellos desplegados al mismo tiempo. Pues bien, conforme a los datos aportados este mes los Estados Unidos disponen de 1.393 cargas nucleares estratégicas, 800 vectores de lanzamiento disponibles y 660 desplegados. Por su parte, Rusia tiene 1.561 cargas nucleares estratégicas, 790 vectores de lanzamiento disponibles y 501 desplegados. Esto significa a la fecha indicada ambas potencias prácticamente se encuentran dentro de los límites que se tienen que alcanzar en febrero de 2018; solo Rusia debe de reducir sus ojivas nucleares estratégicas, en concreto, once cargas para ajustarse al límite de 1.550 cargas nucleares, objetivo totalmente realizable simplemente con la retirada de un cohete R-36M2 Voevoda (SS-18 Satán en código OTAN) y un Topol móvil o en silo (SS-25 en código OTAN), que cargan diez y una ojiva respectivamente, y ambos sistemas se encuentran actualmente en proceso de retirada definitiva. Pero, hay que destacar además, que de los datos de 1 de marzo hasta ahora, las dos grandes potencias llevaron a cabo reducciones significativas en todos los apartados: los Estados Unidos redujeron dieciocho cargas estratégicas, veinte sistemas de lanzamiento disponibles y trece sistemas desplegados; y Rusia, ha reducido 204 cargas, veintiséis sistemas disponibles y veintidós sistemas desplegados. Esto significa que, más allá de los cantos de sirena que abogan por una desnuclearización total –recordemos el más reciente de ellos: aprobación por parte de la Asamblea General de Naciones Unidas del Tratado sobre la Prohibición de Armas Nucleares el 7 de julio de de 2017, al respecto véase el ensayo de Ignacio Cartagena Núñez publicado en el IEEE- las grandes potencias consideran –y esto seguirá siendo así en un futuro a muy largo plazo-, a las armas nucleares como un componente esencial para garantizar la seguridad nacional a través del sistema de disuasión nuclear, pero también, y quizás tan importante como el anterior, como elemento esencial para el mantenimiento de su supremacía en el sistema internacional global. Esto es así porque la posesión de arsenales nucleares estratégicos les garantiza la inmunidad frente a las otras potencias nucleares y, al mismo tiempo, les dota de la capacidad para causar daños de proporciones catastróficas a cualquier agresor convencional que cometiera el error de emprender un ataque militar contra los centros de poder, las infraestructuras estratégicas o las ciudades de una de las dos grandes potencias. Y esto será así mientras no se produzca una revolución tecnológica militar que conlleve la introducción de sistemas de combate disruptivos. En consecuencia, para garantizar esta posición tanto Rusia como los Estados Unidos están desarrollando en la actualidad costosísimos programas de modernización que alcanzan a los tres componentes de la tríada nuclear: los cohetes estratégicos basados en tierra (ICBM), los cohetes estratégicos embarcados en submarinos nucleares (SLBM) y los bombarderos de largo alcance o estratégicos, así como los laboratorios y centros de investigación y almacenamiento de armas nucleares –asunto al que hemos hecho referencia en la entrada anterior ARSENALES NUCLEARES DE LAS GRANDES POTENCIAS A 1 DE MARZO DE 2017.